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COMPORTAMIENTOS

 
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COMPORTAMIENTOS
de MARGARITA GALABAY - lunes, 13 de abril de 2020, 19:40
 
No tengo experiencia aun con hijos adolescentes pues mi hija tiene apenas 9 añitos, pero me voy preparando para el futuro, pero concuerdo en que en la niñez es el momento preciso donde se deben formar  en valores y sobretodo en  poner límites porque si no se trabaja en estos aspectos desde pequeños ponemos en riesgo  al  futuro adolescente. 


Como docente he trabajado con niños desde 3 hasta 13 años, y puedo ir contrastando que cuando los niños crecen dentro de los límites y la autoridad adecuada por parte de los padres, a medida que van creciendo y se dan los cambios propios de la edad no presentan una dificultad en su comportamiento, pero así los chicos que crecen haciendo berrinche y los padres descontrolados no pueden contenerlos, llegan a la adolescencia con la idea de que enojándose, gritando o haciendo berrinche el mundo se va a rendir ante ellos y ahí se presentan los problemas para los papás, según ellos recién ahorita los chicos han cambiado que no eran así y tantas justificaciones que ellos ponen, o sino le echan la culpa a los docentes, a los compañeros de clase, a la institución.   

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Re: COMPORTAMIENTOS
de Tania Isela Vélez Sagaón - martes, 14 de abril de 2020, 17:33
 

Buena tarde Margarita:

Estoy completamente de acuerdo en que los adolescentes no se transforman de un día para otro...sus comportamientos suben de intensidad y, de pronto, los padres se dan cuenta, pero no porque sea nuevo, sino porque no lo habían visto. 

Yo llevo 22 años trabajando con adolescentes de 14 a 18 años y muchos padres me comentan que su hij@ está cambiando mucho, que son los amigos quienes los están induciendo. Pero al checar la historia, se encuentra que desde niño tenía comportamientos similares que se dejaron pasar y, generalmente, los problemas entre los padres contribuyen mucho a esta situación.

La clave, como padres, creo que está en “distanciarnos“ de los hijos para mirarlos de forma lo más objetiva posible y valorar sus comportamientos con una mirada hacia el futuro, es decir, ¿si éste se repitiera una y otra vez, seguiría permitiéndolo? Si lo hiciera en público, ¿estaría de acuerdo con ello? Son dos preguntas que, en mi opinión, nos ayudan a calibrar y anticipar nuestra reacción.